El secreto de la salud mental y física no es llorar por el pasado, preocuparse por el futuro o anticipar problemas, sino vivir en el momento presente sabiamente.- Buddha

 

María, de repente, sentió palpitaciones, sudores fríos y era incapaz de no dormir sin tener pesadillas. No se podía relajar lo suficiente. Su mente se encontraba constantemente en alerta. El miedo se apoderó de ella.  Una amiga le recomendó el “Minduflness” o atención plena para que se relajara. Su constante preocupación por salir de dónde se encontraba la abocaba, sin querer, a un exceso de control que le llevaba a aplazar tareas continuamente y por ende, a una inmovilización o bloqueo mental. Ya no tenía las mismas ganas de hacer lo que siempre le había gustado.

 

En los últimos años la práctica de Mindfulness o Atención Plena es aplicada y estudiada científicamente, así como reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar  la autoconsciencia, y mejorar el bienestar general.  El Mindfulness o Atención Plena significa prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación.

 

Ahora bien, ¿ realmente el Mindfulness ayudó a María ? La atención plena es la práctica de estar en el momento, en lugar de pensar en el pasado o el futuro. O, peor aún, ambos. Sin embargo, la atención plena tiene sus aspectos problemáticos. Y así fue cómo María, en lugar de mejorar, entró en un bucle aún peor. ¿ Quiere decir que el “Mindfulness” no funciona ? No, quiere decir que el problema de María – trastorno de estrés postraumático (TEP) al perder a su pareja en un accidente de coche. Ella conducía – necesita de otro tipo de estrategia distinta a la utilizada. Cuando aplicamos una solución ( realizar “Mindfulness” y ésta no resuelve la dificultad debemos descartarla y pasar a otra nueva. Está claro que si la estrategia inicial no funcionó, intentarlo una y otra vez no mejorará el problema, sino que lo empeorará.

 

Existe algo mejor:  La Terapia Breve Estratégica resulta muy efectiva y eficiente en tratamientos de problemas invalidantes, donde no es importante conocer el porqué de las cosas, sino solamente cómo funcionan y cómo hacerlas funcionar lo mejor posible. Por lo tanto, se busca incrementar la capacidad de manejar estratégicamente la realidad que nos rodea. El objetivo de la terapia es provocar ese desbloqueo, de forma que las emociones comiencen a fluir y toda esa carga emotiva de tristeza, rabia o dolor comience a disminuir y a remitir.

 

«Si quieres salir, has de pasar por el medio». – Robert Frost

 

La Terapia Breve Estratégica provoca que un recuerdo se archive, no que se anule, sino de recolocarlo en el pasado, de tal forma que no se extienda más en el presente. María narra cada día su trauma y exterioriza los recuerdos, las imágenes y se libera poco a poco de ellos (Narración del trauma) . Al describir su propio dolor por escrito, saca afuera sus emociones.

 

Según nos aporta Janssen (2006), “escribir ayuda probablemente a restablecer los ligámenes entre las diferentes zonas”. La repetición diaria de la narración, además, activa también una especie de proceso natural respecto a los recuerdos traumáticos análogo a lo que Piaget ha definido «habituación» y Darwin «adaptación» (Cambiar el pasado de Federica Cagnoni y Roberta Milanesi, Herder)  En este proceso, al hacer evolucionar cada día la novela a través del lenguaje escogido para explicar los hechos acaecidos, la persona termina por «acostumbrarse» a recorrer ciertos recuerdos, dando así vida a una espontaneidad distinta.

 

Conclusión

La Terapia Breve Estratégica se centra en el momento presente, al igual que el “Mindfulness”. Sin embargo, como dice Montaigne: nada fija una cosa con tanta intensidad en la memoria como el deseo de olvidarla. Por tanto, no intentes olvidar, sino afrontar. Si bien es cierto que la atención plena ayuda a reducir los síntomas, la solución al problema es posible con la Terapia Breve Estratégica.

 

 

Fuentes: El arte del cambio. Barcelona: Herder. Nardone, G. (2003). Más allá del miedo. Madrid: Paidós. Nardone, G. (2004). El arte de la estratagema. Barcelona: RBA Integral. Nardone, G. y Portelli, C. (2006). Conocer a través del cambio. Barcelona: Herder. Nardone, G. y Salvini, A. (2006). El diálogo estratégico. Barcelona: Ediciones RBA. Miedo, pánico, fobias: la terapia breve, Editorial Herder 2009, Nardone. No hay noche que no vea el día: la terapia breve para los ataques de pánico, Herder 2012, Nardone.