¿ Por qué nos cuesta tomar decisiones ?

¿Estamos preparados para tomar decisiones?

La vida nos condena a tomar decisiones continuamente. Siempre hay que dar algún paso hacia la dirección que queremos ir y esto supone siempre un cambio. Ante la toma de una decisión, hay cinco miedos, según Giorgio Nardone, que pueden entrar a escena: el miedo a equivocarnos, a no estar a la altura, a exponerse al juicio de los demás, a perder el control y a la impopularidad. El primero es el más recurrente, quizás el más universal, y es que “queremos evitar el error”. ¿ Qué ocurre cuando intentamos evitar el error ?. Nos bloqueamos por miedo a equivocarnos y a veces, ese miedo, nos hace renunciar a una opción buena para nosotros: provocar un cambio positivo. El hecho de no tomar decisiones recae en los otros nuestro destino. Y además, aplazar las decisiones nos hace perder la capacidad por decidir.

 

Sabemos que tomar decisiones no es tarea fácil, incluso se puede convertir en una carga muy difícil de soportar. Solo a través de estrategias específicas y que sean capaces de transformar el miedo al error en coraje y tranquilidad afrontaremos los obstáculos del camino de la vida.

 

“Sólo quien ha tenido miedo puede ser valiente; lo demás es únicamente inconsciencia”

 

Un miedo intenso a equivocarse puede ocasionar lo que en psicología se llama “duda patológica”.  No existen las certezas absolutas.  Así es. No existen certezas absolutas, solo hay probabilidades. Y seguramente, dichas probabilidades se te configuran como realidades en tu mente.  Pero ¿ qué te parecería si ante la duda aprendemos a discernir si es no es una pregunta correcta y por tanto no merece respuesta ?

 

¿ Qué te parecería poner por escrito una lista de todas tus angustias de lo que podría suceder ? ¿ El miedo se irá, si creamos situaciones aún de más miedo ? ¡ Es una paradoja ! ¿ Verdad ? Las ansiedades tratadas con la Terapia Breve Estratégica diluye lo que no es importante para centrarte en lo que sí es:  conseguir tu objetivo. El miedo a equivocarse desaparecerá porque la persona realizará un cambio importante en su vida: se responsabilizará de sus decisiones. Aceptará su error como parte de su evolución hacia el aprendizaje. Correrá pequeños riesgos que le harán sentir que ha salido del bloqueo y que avanza hacia su objetivo.

 

“Sólo quién es frágil se endurece”

 

Fuente: La Paura delle decisioni: Giorgio Nardone. Ponte Alle Grazie. 2014.

2019-01-24T13:56:40+01:00