La sexualidad está compuesta por tres factores clave:  biológico, psicofisiológico y socio-cultural. Por dicho motivo, la satisfacción o insatisfacción de las relaciones sexuales la conforman gran número de aspectos, como la ansiedad o el estrés, la imaginación o la falta de confianza o baja autoestima. Estos factores pueden derivar en diferentes disfunciones conocidas que afectan a la vida sexual de las personas.

 

“En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación”.- Octavio Paz

 

No solo las disfunciones merman las relaciones sexuales de pareja, sino la falta de deseo sexual. Como decía Francis Picabia: el amor no perdona la falta de deseo. ¿Por qué ocurre la falta de deseo sexual? ¿ El estrés nos juega malas pasadas ?  ¿Cómo podemos solucionarlo?

 

Es normal pasar por etapas en las que se tenga menos libido o deseo sexual. Quizás hayan factores que estén colaborando, como por ejemplo: la falta de comunicación, el estrés, la falta de tiempo, los fármacos, algún tipo de disfunción, la baja autoestima. Sin embargo, independientemente de intentar averiguar el porqué, nos centraremos en cómo dar solucionar a un problema que afecta tanto a hombres como a mujeres en algún momento de su vida.

 

En una conversación cargada de tensión en la que los dos no están de acuerdo, el resultado es la discusión. ¿ Y si utilizamos el diálogo inteligente ? En un diálogo inteligente no hay vencedores ni vencidos. Simplemente somos lo suficientemente inteligentes para renunciar a llevar la razón para llegar a un consenso o compromiso.

 

 

1.- Delimitar el problema

No tratéis cosas que no tengan que ver con el problema. Porqué ahí comienzan los reproches, las culpas, etc..

 

2.- No suponer lo que el otro piensa.

No te anticipes. Pregúntaselo, si no tienes claro.

 

3.- No juzgar o etiquetar.

Lo único que se consigue es estar más enfadado y acabar discutiendo sin salida.

 

4.- No utilizar el sarcasmo.

No deja de ser una rabia encubierta. El diálogo inteligente se realiza de forma asertiva sin utilizar tono o indirectas.

 

5. No ir al pasado.

Centrémonos en el presente para cambiar lo que nos incomode y de esta manera construiremos un mejor presente y futuro.

 

6.- Apuesta por los estímulos.

Fantasear es bueno para dejar fluir la tensión sexual. El cerebro necesita ser estimulado para conseguir ese deseo sexual. Aquí la imaginación juega un papel importante.

 

7.- Trabaja tu autoestima

Da un primera paso para construir tu autoestima. En esta línea, conocerse a uno mismo e introducir cambios en tu día a día pueden ayudarte a sentirte mejor y sentir mayor satisfacción personal. Pero si no somos capaces de hacerlo solos, lo mejor es acudir a un especialista, puesto que “algunas personas con las mejores intenciones van alimentando la falta de autoestima”.

 

Las parejas inteligentes saben que es necesario escuchar las ideas de los dos, dialogan de forma asertiva sin atacar al otro y aprenden de los errores para mantener  el amor con vida. 

 

Giorgio Nardone, nos habla en su libro de algo muy importante: el placer del sexo es una expresión que hoy se escucha muy a menudo. Y mucha gente cree que, para ser feliz, es imprescindible tener una fantástica y maravillosa vida sexual. Porque eso exige el mundo de hoy. Podría decirse que, cuando el sexo era algo pecaminoso, para algunas personas era algo mucho más placentero. Para muchos, hoy en día, se ha convertido en una obligación. El enfoque de la terapia breve estratégica intenta resolver los conflictos y trastornos sexuales mediante técnicas paradójicas.

 

“Si quieres hacer grandes cambios, debes prestar atención a los pequeños detalles”. -Rudolph Giuliani-

 

La autoconfianza se consigue con la acción. Y esa acción no quiere decir que muevas el primera día una montaña, sino que te centres en un pequeño gran logro, realista y alcanzable. Así algún día moverás esa montaña que ves ahora tan lejos.

 

Fuente:La Mente contra la Naturaleza: terapia breve estratégica para los trastornos sexuales.- Giorgio Nardone