“Hoy me he levantado con el pie izquierdo. Sentimientos de rabia e ira inundan mi cabeza”, afirman algunas personas que dan el primer paso hacia el cambio. Quizás hayan dormido mal, se han topado con alguna persona que les ha molestado o simplemente es que están enfadados. El enfado forma parte de nuestra gama de emociones. Es algo natural e incluso nos puede llevar a generar un cambio y dar con la solución que necesitamos.  Somos seres humanos que tenemos el derecho de enfadarnos, pero ¿ qué ocurre si nos dura mucho tiempo ? ¿ Y si la reprimimos y después la soltamos como un Tsunami ? Nos atasca literalmente. Entramos en un bloqueo que no nos ayuda a avanzar o nos desborda de tal manera que las consecuencias son fatales.

 

El mito de Yu El Grande.

 

Yu fue un emperador asiático que, siendo nombrado soberano a una edad muy prematura (13 años)  tubo que enfrentarse, como muchos antes que él, a las grandes inundaciones del Río Amarillo que año tras año, desolaban todo el territorio.

Incontables veces se había intentado contener la furia de los desbordamientos mediante diques, cada vez mayores, que finalmente siempre cedían ante la virulencia de las riadas anuales. Sin embargo, Yu, ordenó que se cavasen agujeros, canales y fosas alrededor de toda la ciudad y de los cultivos. Enormes conductos y canaletas se excavaron antes de que la furia de la naturaleza hiciera presencia y todos esperaron cautelosos una vez más las inundaciones, que nunca más llegaron. Además, Yu mandó construir molinos de agua para que con la fuerza hídrica, se moliera el grano sin esfuerzo alguno. Venció al enemigo sin oponerse, capturando su fuerza para después utilizarla en su beneficio.

 

¡ Qué gran enseñanza ! Si nos quedamos dentro la rabia durante tiempo no solucionará nada. Es más, el control nos llevará al descontrol y toda represión conduce  a la explosión.

 

Por tanto, si nos centramos en aquellas cosas que sí dependen de nosotros cambiarlas, nuestra rabia disminuirá. Se trata de que no nos bloqueemos, no de no reaccionar antes injusticias o tomaduras de pelo, etc…

 

“Lo que perturba el espíritu no son los hechos, sino el juicio que hacemos de los mismos” Epicteto. 

 

¿ Has probado poner por escrito las cosas que te enfadan ? ¿ Qué depende de ti ? ¿ Cuáles no están a tu alcance ? Si no están a tu alcance y no dependen de ti, ¿ vale la pena dedicarle mucho tiempo ?