La Trampa de la Incertidumbre

 

Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.- Kant

 

Hay personas que toleran la incertidumbre mejor que otras. Las personas que se encuentran en una situación de gran incertidumbre dedican muchos recursos cognitivos para resolverla y más si su tolerancia es baja. Hay personas que sufren. Sufren mucho. No recuerdan el día que todo comenzó, pero lo que sí saben es que se encuentran en un laberinto mental, en el que de forma continua intentan conseguir respuestas correctas a través de preguntas mal formuladas (pero no lo saben). Este laberinto se transforma en una trampa mortal que, en su máxima expresión, puede llevar a un trastorno obsesivo paranoico y psicótico. Han caído en su propia trampa mental. Y hay que ayudarles a salir de ella.

 

Todos hemos de aprender a lidiar con la falta de respuestas.

 

Kant decía que antes de pensar en la respuesta, hay que analizar si la pregunta que nos hacemos es correcta.

 

¿ Son correctas las preguntas que nos formulamos continuamente ? Las consecuencias de dar continuamente vueltas a la cabeza no son nada positivas: te sientes cada vez más cansado, no puedes concentrarte y/o dormir, un sentimiento de frustración te invade, la temida ansiedad aparece y por ende, enfermas.

 

De hecho, nos obsesionamos en obtener la respuesta que nos tranquilice, cuando partimos de una pregunta equivocada.

 

Es esa terrible sensación de nunca finalizar las tareas lo que les provoca un bloqueo mental. La razón es simple; si aplazamos para más tarde las tareas a realizar no nos lleva a actuar, nos paraliza. Cuanto más busques las respuestas, más surgirán las preguntas. Si buscas una respuesta racional a una pregunta que no tiene solución, entrarás en una trampa de la que no podrás escapar.

 

¿ Desea la persona continuar en su laberinto mental ? Probablemente no, pero no sabe cómo salir. 

 

Si no esperas nada, nunca encontrarás aquello que jamás esperabas hallar .- Heráclito

 

Giorgio Nardone nos ilustra con un ejemplo muy claro: en la mayoría de las relaciones afectivas, la ambivalencia es mucho más frecuente que la racionalidad. Y es por esa razón. Cuando quiero resolver un problema basado en la ambivalencia a través de un razonamiento racional, creo una duda patológica. La realidad es que no existe la verdad o mentira, pueden cohexistir ambas. 

 

Por tanto, la solución se encuentra en conseguir esa capacidad de mirar las cosas desde diferentes perspectivas.

 

¿ Te ha ocurrido alguna vez tener la sensación de estar totalmente seguro antes de tomar una decisión ? Dicha certeza no existe, pero nos la imaginamos como cierta. Y la consecuencia, al no conseguir la certeza, es no tomar ninguna decisión. Y en el caso de que continúe dicho proceso de pregunta-no respuesta, es lo que provoca un bloqueo total. Ves, no tienes capacidad para resolver nada, se dirá la persona continuamente. Y sufrirá. Sufrirá mucho.

 

¿ Cómo actúa la Terapia Breve Estratégica ?

 

Cuantas más preguntas intenta bloquear la persona, más preguntas creará. Si rechaza la pregunta, surgen más. Si, por el contrario, acepta la pregunta e intenta bloquear la respuesta, atenuará e incluso acabará con la pregunta. Ayuda a entender a la persona que la respuesta depende de ella, a diferencia de la pregunta que simplemente surge, sin más. Por tanto, lo primero que hacemos los Psicoterapeutas especializados en Terapia Breve Estratégica es explicar a la persona la trampa en la que ha caído. Una vez hecho esto, explicamos las dos opciones que existen:

 

1.- Bloquear la respuesta para inhibir la pregunta. Si la persona no es capaz de llevarlo a cabo, pasamos a la segunda opción.

2.- Se trata de escribir el diálogo interior que acosa a la persona: duda, respuesta, duda, respuesta… A medida que van escribiendo, son más capaces de bloquear las respuestas para inhibir las preguntas.

Es una estrategia que funciona.

 

Fuente: Pienso, luego sufro: Cuando pensar demasiado hace daño. El arte del cambio. Barcelona: Herder. Nardone, G. (2003). Más allá del miedo. Madrid: Paidós. Nardone, G. (2004). El arte de la estratagema. Barcelona: RBA Integral. Nardone, G. y Portelli, C. (2006). Conocer a través del cambio. Barcelona: Herder. Nardone, G. y Salvini, A. (2006). El diálogo estratégico. Barcelona: Ediciones RBA. Miedo, pánico, fobias: la terapia breve, Editorial Herder 2009, Nardone. No hay noche que no vea el día: la terapia breve para los ataques de pánico, Herder 2012, Nardone.